Storie italiane di Italiani nel mondo.
ALFREDO OSCAR NAZARIO (parte II)

di | 1 Gen 2012

RESEÑA RESUMIDA DE UNA VIDA (parte II)

Faltaba ahora lo mas difícil. Cómo financiar mis estudios?. Tuve una conversación corta, franca y muy dolorosa con mi padre. Me dijo que no podía, él había formado una nueva familia, tenía nuevas obligaciones, debía también solventar los de mis hermanos y solo cuando uno de ellos culminara sus estudios podría ayudarme. Esta conversación marcó un distanciamiento con él, creo que solo hablamos en unas decenas de veces hasta su fallecimiento en 1995.

El mundo cayó sobre mis pies. Reaccioné y aprovechando mis “aptitudes para el deporte” me fui a realizar unos cursos superiores para ser docente en Educación Física y Deportes, no eran estudios universitarios, solo como una especialización del magisterio, pero ello podría generar mis ingresos para mis estudios universitarios.

Los exámenes fueron fáciles, obtuve una beca que me posibilitó durante los estudios vivir en una residencia y la manutención. Fueron dos años de intensa preparación y estudio. De viajes nada, no quería ni pensar en ello.
En los veranos trabajé para poder ahorrar. La vida en Argentina había cambiado, en esa época se hablaba de escasez, de las oportunidades perdidas, de lo podría haber sido como país y de lo que no fue, de inflación.
Cuando me gradué, regresé a Salta con la idea de trabajar un par de años, y con esos ahorros estudiar lo que era mi vocación. Profesionalmente las cosas fueron muy buenas, aunque en lo familiar no todo fue bien.
Mi madre enfermó de cáncer, que ella se auto diagnosticó en el Hospital donde trabajaba, dejó de trabajar, intervenciones quirúrgicas, cobalto, etc. fueron palabras comunes en casa.
La tarea docente me gustaba mucho, dedicándome con ahínco a la enseñanza de dos deportes; Atletismo y Handball.

En 1974 fui designado Jefe de Entrenadores del Equipo Argentino Juvenil de Atletismo, para los Torneos Sudamericanos, realizados en Lima, Perú. Una experiencia muy buena. Luego, durante varios años continué ligado al deporte.
En Octubre de 1977 falleció mi madre.
Después de ello, mi decisión era definitiva, nada me ligaba a Argentina, deseaba irme a Italia, y todo mi esfuerzo de trabajo debía estar cimentado en esa decisión. No sabía con exactitud el tiempo que llevaría concretar esa idea.
Lo primero fue iniciar mis estudios demorados en Ciencias Económicas y dedicarme al trabajo lo necesario para mi sustento, ya que disponía de recursos que me había dejado mi madre.
Obtuve una plaza de Profesor en la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 2 (ENET 2)“Alberto Einstein”, solo trabajé allí y deje los otros colegios y escuelas.
Dentro de la tarea docente, desarrollamos competencias deportivas con colegios de la misma provincia y de otras vecinas. En 1980 nos invitaron a participar en un Torneo Nacional de Handball. Mis alumnos fueron los Campeones. Como consecuencia de ello nos invitaron a participar en Julio de 1981 al Torneo Internacional Coppa Interamnia. Para el grupo fue una experiencia extraordinaria no solo en el aspecto deportivo, sino en lo social y cultural, ya que se aprovechó el viaje para visitar España, Francia, Suiza, y Alemania.

En 1982 terminé mis estudios universitarios graduándome en tres licenciaturas: en Administración, en Economía y en Dirección de Empresas. Durante seis meses realicé diversos cursos en Italia 8en Roma y Bologna) y en España (Madrid, Barcelona y Valencia).

Dios me concedió un regalo de felicidad permanente es el nacimiento de mi hijo Joel Ricardo.

Regresé a Argentina y durante tres años trabajé en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad de Belgrano, y en la Universidad de Administración y Dirección de Empresas (UADE)., e inicié mis estudios en Derecho. Viajaba a Europa, con asiduidad, participando en Seminarios, y Congresos.

En 1986 fui designado Profesor visitante en la Universidad Complutense de Madrid, trabajando en la Facultad de Ciencias Económicas. Realicé con éxito mis estudios de Doctorado en la misma Universidad.
En 1993 regresé a Argentina, donde me habían designado como Director de Presupuesto y Contabilidad de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, posteriormente fui designado Vice Decano de Economía, Finanzas y Administración de esa Facultad. También me sirvió para culminar mis estudios en Derecho, y para realizar docencia en la Facultad de Ciencias Económicas. Sin embargo, no me sentía cómodo y retorné a España, en Agosto de 1995, trabajando en el Estudio (Despacho), que había constituido antes de mi viaje a Argentina, asesorando a distintos tipos de Organizaciones.
En 1998 oposité en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, obteniendo una plaza de Profesor en el Departamento de Economía Financiera y Contabilidad I, continuando hasta hoy con dedicación exclusiva a la actividad docente.
Durante estos últimos años, viajé continuamente a Italia, asistiendo a Congresos, Seminarios o Jornadas tanto de Economía, como también las relacionadas a Empresas, a Organizaciones sin Fines de Lucro, a las de Desarrollo de Nuevas Tecnologías.

También he procurado asistir en Italia, para las festividades tradicionales, tanto las religiosas, como las inherentes a la Historia de Italia en general, como las de Roma en particular.

Mi vida presencial transcurre en España, aunque mi vida espiritual y sentimental está en Italia. En casa se mantienen todas las tradiciones italianas,…. Aun se mira televisión de Italia, se lee prensa italiana.

La globalización comercial ha posibilitado que podamos compartir nuestros productos alimentarios fuera de la frontera de la patria, haciendo mas fácil la vida diaria a los que vivimos en el extranjero.

Dentro de mi corazón tengo un especial agradecimiento a España, por su acogida, por posibilitarme un digno trabajo, pero por sobre todo por haberme dado una segunda posibilidad de vida, por medio de un trasplante renal, después de sufrir una insuficiencia renal terminal.

Aún debo laborar cinco años, (pueden ser diez) mas, para cumplir con la edad reglamentaria para optar al Derecho de jubilarme, de esa manera cumplir mi deseo de retorno definitivo a Italia, mi hijo ya disfruta de esa alegría residiendo y trabajando en Roma.

Con esperanza y serenidad, y confiando en Dios, espero retornar a casa según mis anhelos.